Archive | marzo 2010

Proceso histórico de Bujinkan

Por Sôke Hatsumi Sensei.

Primera época. Fase de kata del cuerpo.

Como uno de los métodos para conocer el Budô de la Bujinkan explico el proceso histórico de la Bujinkan. Antes de conocer al profesor Takamatsu, estudié el Budô de la escuela clásica como por ejemplo el Judo de Kodokan. Y tras conocer a Takamatsu sensei, construí un Dôjô de 8 tatamis, en una habitación de mi casa según la recomendación del código, Kihon Happo. Cogí un tronco, lo rodeé de paja y lo cubrí con una tela de algodón para que sirviera de entrenamiento de ken, con una total concentración estoica (es decir que aguantó y soportó duramente) coloqué esta columna y me dediqué a las prácticas.

El proceso de Bujinkan no se puede dividir en fases medibles de meses y años, porque como en la naturaleza existen estaciones, frío y calor, en un instante se puede lograr ver la vida entera, y entender la flor (la flor entendida como la esencia, es decir la escuela no tiene un proceso lineal, sino que llega un momento, quizá de repente, que ves esa flor y lo comprendes).

De todos modos esta primera época se inició cuando yo conocí al Maestro Takamatsu, creo que el punto de partida fue el momento en que yo reconocí la diferencia entre el Maestro Takamatsu y los maestros anteriores de Budô, fue una época que me dedique a practicar miles de veces, no sólo el verdadero kata del Maestro Takamatsu o la técnica de distintos katas, sino la variación natural entre un kata y otro. Entre los alumnos-discípulos algunos entendían eso como técnica, (ellos sólo veían en ello técnica física nada más, Hatsumi Sensei no lo veía así); por un lado aprender la kata como kata y después separarse del kata (olvidar el kata) y entrar el kata vacío (ku kata) e indagar el secreto del estado vacío -ku ke- (ir al estado espiritual del kata superar lo físico para llegar a lo metafísico).

Pero sin embargo hay que reconocer que romper el kata sólo buscando el kata vacío, de sueño o ilusión, es el camino de la autodestrucción. El kata siempre es importante como base, y hay que admitir así mismo dentro del Budô siempre existe un secreto en ese hecho de lo irrompible o inalcanzable (es decir, necesitas el aspecto físico, porque si vas directamente a lo metafísico ahí está la autodestrucción, así que lo primero es lo físico).

Sin conocer las 4 etapas del Budô no podrá alcanzar el estado de “abrir los ojos ante el secreto tradicional” (iluminación), actualmente el budoka que pasó por estas 4 etapas con seguridad se encuentra en un estado estable, ese es mi método de enseñanza hasta ahora, en el Honbu Dójó, siempre se enseña de generación en generación que es importante enfrentarse con el aprendizaje reconociendo la evolución de la escuela, ese es el primer paso para llegar a ser un budoka.

Segunda época. Fase de kata del cuerpo y kata de las armas.

Se inició al empezar el kata de cuerpo y kata de armas (buki), la situación era similar como en el primer periodo, repetir los katas de buki, en esta época empezaron a surgir compañeros que empezaban a considerarse como un gran Maestro y otros que empezaron a sentir un suspenso en el aprendizaje o en el camino de Budô.

Tercera época. Fase de Taijutsu, técnica de cuerpo y Bu jutsu, técnica de armas.

El tercer periodo corresponde a la técnica de Rokushaku Bôjutsu. A partir de este periodo anualmente escogíamos un tema, un año es el de Rokushaku Bôjutsu, otro Yari (lanza) otro Jôjutsu, otro año Shinden Fudo Ryû y Happo Hikken (la espada secreta de 8 códices) otro año Ryû y Happo Hikken, etc. Quiero decir, que se intentó una unificación de Taijutsu y armas (buki) y al mismo tiempo, nos introducimos al Bujutsu, al mundo de Happo Hikken, y al mundo de Bujutsu (espíritu del samurai-bu). Como comprenderán que sin pasar este tercer periodo no se entenderá la amplitud y longitud del camino del Budô verdadero, precisamente esto es lo más importante en el mundo de Budô, sin embargo pocos conocen este mundo. Si no hay práctica (keiko) de este tercer periodo, que trata la esencia del jutsu (técnicas) todo sería en vano. Y se perderá el camino de Budô, en este periodo es muy importante enseñar y aprender, y también es el periodo más importante para entrar en el mundo de Hidden (oculto). Actualmente a través de Bujinkan están creciendo varios discípulos que están cruzando esta tercera etapa, y están consiguiendo el conocimiento del mundo. Son personas que dudan ante arte de Budô y se sientan, meditan y llaman a la puerta de las verdaderas personas de arte de Budô. Ellos ya vieron la época del espectáculo de martial show, ya experimentaron la etapa de estar enloquecidos, fascinados por el arte marcial, y finalmente entran en el mundo del arte marcial como arte. Son maestros (shihan) que se han desarrollado y dominan el secreto del arte, su vida, la técnica divina, y alcanzan al estado de “la comprensión divina instantánea”.

Como decía Takamatsu, la escuela Budôkan mandó al mundo muchos hombres de bu (de Budô) que guardan la llegada del estado divino. Personas que ya estaban preparabas y en cualquier momento pueden alcanzar ese nivel. Partiendo de la comprensión del arte profesional, y artes marciales, nacen hombres de gran capacidad y posibilidad, que conocen otra vida y captan el futuro y abran el camino para ese futuro. Quiere decir que Bujinkan ha formado buenos maestros shihan.

Cuarta época. Fase del sentido verdadero de Bujinkan.

Es el periodo de la transmisión de Kuden (enseñanza del cielo) propia de Hatsumi sensei para aquellos hombres fortalecidos en el tercer periodo. En el año 2000 aún a través del Internet puedo transmitir correctamente el Budô de la escuela Bujinkan a las personas buenas (ahora no es necesario transmisión en persona). Estamos en el cuarto periodo, ya que estamos al final de un siglo de primavera, verano, otoño e invierno. Este siglo es un siglo de paciencia, y guardar conocimientos, y es el momento de que esas enseñanzas se conviertan en otra materia evanescente (ese conocimiento se desmaterializa porque está en un estado superior).

3000 años es un año, y toda la historia y tradición del Budô de tres mil años, se logra transmitir en un año, en un siglo a los amigos de Budô, gracias al esfuerzo de largos años, las enseñanzas se pueden transmitir al siguiente amigo de Budô. Un año luz se convierte en un instante, esa es la enseñanza. Podemos escribir y transmitir a los amigos de Budô, con el sentimiento de agradecimiento natural a los demás, recibir esa enseñanza y quedar unidos por ese lazo, es algo milagroso/espiritual.

El origen de Shinden Fudo Ryû y el origen de Kukishinden Ryû son los mismos protagonizados por el Maestro Toda y el Maestro Ishitani. Los largos caminos y la historia de estos 2 maestros se funde en la persona del maestro Takamatsu, y se transmite a mí, como tradición especial de Shinden (divinidad), sintiendo agradecimiento a esta transmisión directa de espiritualidad divina, pude transmitir la esencia principal del mismo (de Shinden). Siento que esto fue una voluntad divina, por lo que lo agradezco mucho.

Como resumen, quiero que sepan que la enseñanza de Bujinkan se divide en estas 4 estaciones y también quiero que sepan la importancia de enseñar a nuevos discípulos según la estación y periodo, es preciso que los alumnos comprendan cada estación y que en ellos surja ese estado/sensación especial. Adaptándose a las ocasiones hay que hacer nacer esa sensación especial. Yo he dado una vuelta a este ciclo de 4 estaciones de Budô, y considero que he vuelto al punto original. Explicado de este modo, espero que el texto sirva como método para dirigir a los alumnos y como guía del camino de perfección de sí mismo. Y a su vez, con esto han comprendido como yo vine caminando el Budô hasta hoy. Deseo felicidad y suerte a ustedes que van a caminar el mismo camino circular de 4 estaciones, que yo he caminado. Yo también he reflexionando sobre el camino recorrido y contemplando el futuro, seguiré escribiendo.

El proverbio del tigre: “ir (caminar) a mil leguas y volver (regresar) en mil leguas”.

El tigre feliz.

Recibido de Hatsumi Sensei.

Primer viaje a Japón, octubre de 1.988 (I)

Encuentro con el Sôke, 1988.

Después de 2 años de entrenamiento con Ruy de Mendoza quiero salir de dudas y ver si el ninjutsu es el arte marcial que estoy buscando. Con motivo del viaje a Japón que organiza Ruy San, donde lleva  sus primeros alumnos a conocer al Sôke Hatsumi Masaaki, decido ir con mi esposa Julieta Laorga y con mi primer alumno cinturón negro Aurelio López, al que recuerdo con gran cariño así como a sus padres Paco y Magdalena. Salimos de Madrid vía Tokio un grupo de 11 personas, otras 2 más no llegaron. El grupo estaba formado por Ruy San (profesor), Carlos Argudo (Murcia), Ernani Pinto (Portugal), Torreblanca (Málaga), Julieta Laorga, Aurelio López y yo de Elche. De las otras 4  personas no recuerdo su nombre pues fueron como estrellas fugaces que pasaron por el firmamento de Bujinkan.
La primera anécdota de este viaje que estaba dedicado a Carlos Argudo, con motivo de ser el afortunado ganador de un viaje a Japón (sorteo que fue organizado durante el seminario de verano de 1988 en Torremolinos) es que finalmente Carlos Argudo tuvo que costearse su propio billete, “así era Ruy San”. Pero a Ruy San hay que estarle agradecidos porque gracias a él pudimos conocer a Hatsumi Sensei.

Expedición a Japón de 1988 con el Sôke Masaaki Hatsumi.

Llegamos a Noda-shi, nerviosos e impacientes nos dirigimos a la casa de Sensei  para ofrecerle nuestros respetos y regalos. Solo ver la casa nos parecía como estar viendo la casa de un cuento donde habita un brujo, nada que pensar con lo que uno se imagina (esta casa es ahora su oficina y antiguamente su consulta médica y Dôjô). Cuando llegamos a la puerta Ruy San se acerca a la entrada diciendo “simasen” y abriendo. La palabra simasen es una fórmula de cortesía que permitía presentarse en una casa y dar a conocer tu visita. No obtenemos ninguna respuesta, nuestro primer contacto con el Dr. Hatsumi ha fallado. Nos vamos y saliendo de su calle nos adentramos en una principal, entreteniéndonos con las tiendas. De repente aparece el Sôke y nos llama. Nosotros no hemos podido localizarle pero él a nosotros si, como tantas veces nos ha pasado en los viajes a Japón. Entonces sucede lo increíble, invita a Ruy San y a nosotros sus alumnos a visitar su casa, pero esta vez en su domicilio particular (un apartamento que tuvo durante años).

La casa del Gran Maestro.

En su casa por supuesto los zapatos han quedado en la puerta, hay muchas cosas en la casa, colecciones de máscaras, objetos antiguos, una fotografía de Mariko San ataviada con un traje tradicional de danza, etc. Sensei nos presenta a su esposa Mariko San, lleva la cara maquillada de blanco como si fuera a actuar. En la casa estamos todos cohibidos delante del Gran Maestro y su esposa que nos tratan exquisitamente y nos obsequian con una comida japonesa muy tradicional y a Julieta, la única mujer del grupo, la obsequian con un pastel especial solo para ella. Durante la comida el Sôke nos obsequia con el video donde entrenaba con Takamatsu Sensei, fue un momento muy emocionante, el Sôke bromea sobre el video que está muy torpe delante de su Maestro.

Tenemos que irnos pues esa noche entrenamos con el Sôke, solo un día y tantas emociones.

Volvemos a visitar a Hatsumi Sensei por la noche, en la casa en la que recibe oficialmente. Cuando llegamos numerosas personas de diferentes países esperan a la puerta, de nuestro grupo pasamos solamente Ruy San, Julieta, Ernani y yo. Ruy nos presenta oficialmente, hablándole al Sôke que yo soy un judoka 5º Dan y ex miembro del Equipo Nacional Español de Judo, a Julieta como mi esposa y Ernani como representante de Portugal. Cuando estábamos entrando por la casa vemos armaduras, armas, diplomas, fotos… y nos encontramos con esos alumnos de Sensei altos grados como Nagato, Noguchi y Kane que ya hemos visto en los primeros videos de Togakure Ryû. Si ya estábamos impresionados por esto al llegar al salón, lleno de papeles y gatos, nos quedamos pasmados cuando vemos una olla hirviendo con comida en el centro. El Sôke muy contento nos da una taza para que nos sirvamos de la olla, pero nosotros nos quedamos sin capacidad de reacción, como tontos. Entonces aparece Doron Navon, el occidental de mayor grado entonces, y se sirve de la olla hablando con el Sôke, que al vernos pasmados nos da una gran manzana roja que nos comemos rápidamente presentándonos a Doron Navon. Sensei a continuación nos regala a Ernani y a mi un daruma a cada uno, exactamente iguales y firmados por él.

Casa de Hatsumi Sensei en 1988.

Ruy aparece con Carlos Argudo también para presentarlo al Sôke y Sensei nos manda salir para el entrenamiento. Vamos saliendo y Carlos Argudo pasa por una puerta ligeramente abierta con una luz que emana especial. Entonces a Ruy se le ocurre empujar a Carlos que entra dentro de la habitación y queda paralizado del susto. Esta habitación es un altar personal dedicado a Takamatsu Sensei, llena de velas encendidas y Carlos solo repite “este hombre es un brujo, este hombre es un brujo”. Y así, con tantas emociones e impresiones especiales y sin terminar todavía el primer día en Japón partimos al primer entrenamiento con el Sôke.

José María Conejo, Shihan 15º Dan
Bujinkan Dôjô

Ver: Viaje a Japón 1988 (Segunda parte)

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