Archive | octubre 2010

Enseñanzas de Togakure Ryû

Dicen que el Maestro Takamatsu a través de las prácticas del camino de la espera divina inmóvil (el kanji corresponde a la Shinden fudo Ryû) fue heredero de la escuela la “Caída en el Vacío” (el kanji es Koto Ryû) y también aprendió distintas escuelas de la mano del Maestro Toda, y finalmente aprendió la técnica de ninja Togakure. Yo en marzo de 1958, recibí la licencia de la técnica de ninja de la escuela de Togakure por Takamarsu Sensei.

Al leer detenidamente la hoja de la licencia, decía: “licencia de la escuela Togakure, técnica del cuerpo” (Togakure Ryû taijutsu). Después de aprender durante varios años la técnica del cuerpo aprendí las del ninja, y finalmente me fue permitida la licencia de los ocho secretos. Ahora explico a continuación en que consisten los 8 secretos del ninja de la escuela Togakure.

1. Técnica de cuerpo: taijutsu. Técnica de vuelo: hichojutsu. Técnica de cuerda nawajutsu.

2. Karate: mano china. Técnica de huesos koppojutsu. Técnicas de flexibilidad corporal: jutaijutsu.

3. Técnica de lanzas: yari. Técnica de daga: kodachi.

4. Técnica de , de , y hambo.

5. Shuriken y sus variantes.

6. Hi jutsu (fuego, explosivos), sui jutsu.

7. Construcción de castillos, estrategia militar y estrategia de ejercito.

8. Técnica de desaparición.

Aparte existe todo el aprendizaje secreto relacionado con la katana: sobre la katana en sí misma, kodachi, jutte, y tessen. Todo el conjunto se llama el secreto de 8 normas (el kanji es Hachi jo, y estas normas deben acompañarse del Happo Hiken Jutsu, el uso de la espada). Cada una de ellas esta interrelacionada y para explicar esa relación mutua enseñé técnica de cuerda en 1999. Es importantísimo ligar estos puntos de conexión en relación a la vida propia de cada uno, y sabiendo hacer eso podemos conseguir el corazón divino y la misión divina. Para aprender el corazón divino y la misión divina hay que desarrollar el corazón verdadero del estilo de la escuela. El lema del shinobi es: Leer Más…

La mujer en la Bujinkan

Me dirijo a vosotros para contar mi experiencia como mujer en las Artes Marciales y en la Bujinkan.

Comencé a practicar Artes Marciales en 1979 en Madrid, entonces tenía 19 años. Había practicado deportes como natación, gimnasia deportiva y atletismo, pero nunca Artes Marciales. Para los que sois más jóvenes que yo, me gustaría explicar un poco como eran aquellos tiempos.

Estudié en un colegio laico en el que había un pabellón para los chicos y otro para las chicas. Solo coincidíamos con los chicos a la entrada del colegio. Los Institutos donde estudié el bachiller eran solo de mujeres. Creo que lo único mixto entonces era la Universidad.

Todavía en España existían oficios para mujeres y para hombres, esto ahora parece extraño, pero entonces no. A pesar de esto mi primer trabajo fue de delineante, oficio considerado de hombres. Era la única mujer en el Estudio de Arquitectura en el que trabajaba, a pesar de ello nunca fui marginadas ni por mis compañeros ni por mi jefe. Si es cierto que las mujeres teníamos que demostrar que estábamos suficientemente cualificadas y ganábamos menos dinero que los hombres en igualdad de condiciones.

¡Si, era así! Trabajos de mujeres, estudios de mujeres, deportes y actividades de mujeres, etc. Imaginaros lo que significaba practicar Artes Marciales. Cuando yo empecé a practicar Judo, mi madre me dijo y repito sus palabras textuales “Es lo que te faltaba…”. Hay que entender que tenía un oficio que desempeñaban habitualmente los hombres y ahora volvía a hacer lo mismo con las Artes Marciales. No es que estuviera prohibido, sino socialmente mal visto.

En el Gimnasio Moscardó, un centro del Consejo Superior de Deportes, es donde yo empecé a hacer Judo con José María Conejo, que era mi entrenador y hoy en día es mi marido. Había dos clases de adultos a las que yo acudía habitualmente y otra a la que asistía de vez en cuando. En las dos había mujeres entrenando, para la época éramos un grupo numeroso. Ni con ellas, ni con mis compañeros me sentí discriminada por ser mujer. Seguí practicando Judo durante varios años en el Gimnasio Muvia de Madrid, donde hoy en día Alberto Eguía Shihan 15º Dan de Bujinkan y antiguo alumno de Judo de mi marido José Maria Conejo da clases de Ninjutsu.

Durante este tiempo me casé y tuve a mis dos hijos. Solamente dejé de practicar el tiempo de embarazo en el que los médicos me lo desaconsejaron y volví a entrenar antes de terminar la cuarentena. Como no tenía con quien dejar a mis hijos para poder entrenar los llevaba siempre conmigo, no quería abandonarlos, ni abandonar el entrenamiento. Es por eso que se puede decir que mis hijos crecieron en un tatami; después del entrenamiento les gustaba correr por el tatami y mis compañeros/as jugaban con ellos.

Cuando las personas que me conocían me veían ir al gimnasio con mis hijos y la bolsa de entrenamiento, me criticaban duramente, esto es lo que también debía soportar para seguir entrenando. De aquellas mujeres que practicaban Judo solo se que una de ellas llegó a ser campeona y perteneció al Equipo Nacional de Judo. No se si lo ha abandonado con el tiempo, las demás si que lo hicieron.

En 1.985 cambiamos nuestro lugar de residencia a Elche, donde vivimos actualmente, y pusimos un Gimnasio que hoy en día no existe; se llamó “Judo Club Elche” y allí seguí practicando Judo. Aquí existía un número mucho más pequeño de mujeres. En este tiempo mis hijos empezaron a practicar Judo.

Mi marido y yo hacía tiempo que buscábamos algo más en las Artes Marciales.

En 1.986, en un viaje a Madrid, fuimos a conocer personalmente a Ruy de Mendoza. El decidió venir a dar un curso a Elche, que nosotros organizamos y a partir de ese momento empezamos a practicar Ninjutsu. Ruy trasladó entonces su residencia a Torremolinos. Acudimos a muchos cursos que Ruy organizo en Torremolinos, los que organizamos en Elche y Alicante y otros que el dio por la geografía Española. Durante este tiempo José María empezó a dar clase en Elche, donde yo entrenaba, solo había otra mujer. Estos fueron los años del comienzo del Ninjutsu en España. Como explica José María en otro artículo, Ruy era una persona peculiar y entonces no se sabía mucho sobre técnica.

No sé exactamente si a finales de 1.987 o principios de 1.988 Ruy organizó un evento en Torremolinos para entregar los diplomas que había traído de Japón; acudí con mi marido ya que le tenían que entregar el Primer Dan de Japón. En el acto se proyecto el primer video de Hatsumi Sensei, que Ruy había traído de Japón y a pesar de haber viajado toda la noche y no estar del todo despierta, las imágenes de Sensei me atraparon llamándome poderosamente la atención. Entonces Ruy decidió organizar el primer viaje a Japón con un grupo de sus alumnos. José María y yo sentimos que queríamos conocer a ese Maestro que habíamos visto en aquel vídeo.

Así que en octubre de 1.988 viajé a Japón por primera vez. Una de mis ilusiones era entrenar con muchas mujeres en Japón y para mi sorpresa a las clases del Sôke solo acudían una o dos Japonesas. Pregunté si había muchas mujeres practicando en Japón y me dijeron que lo que veía es lo que había.

A la vuelta de aquel viaje Hatsumi Sensei me había impactado tanto que decidí, al poco tiempo voluntariamente, abandonar la práctica del Judo y dedicarme exclusivamente a entrenar Ninjutsu.

Fui a Japón siendo Primer Dan y volví de Japón con el mismo grado. Empecé a dar clases de niños en mi Gimnasio Judo Club Elche – Bujinkan de Levante, mis hijos también empezaron a practicar en aquella clase y posteriormente sustituí a José Maria en Alicante. Entonces el traje de entrenamiento de las kunoichis era morado y el cinturón solo rojo. A la mayoría de las mujeres no les gustaba, tuve una alumna que se negó a llevar el uniforme morado y dijo que no practicaría con un traje con un color diferente del de los hombres. Hatsumi Sensei escribió un artículo que decía “El traje morado de las kunoichi representa las flores en el campo de batalla, ya que por naturaleza la mujer da la vida…” Me imagino que muchas practicantes dijeron y dirán que el Sôke es un machista. He entrenado con Sensei en las mismas condiciones que mis compañeros, ha respondido a mis cartas directamente y nunca me ha apartado por ser mujer.

Superé la prueba de 5º Dan en 1.990 en el primer Tai Kai que organizó Ruy de Mendoza en España con Hatsumi Sensei. Acudí a casi todos los Tai Kai que el Sôke hizo en Europa. He viajado a Japón siempre que he podido para entrenar. He impartido durante años muchos cursos por toda España y algunos en Europa. Actualmente soy Shihan 15º Dan y sigo dando clase junto con mi marido en nuestro dôjô de Elche. Todavía hay muchos alumnos que se sorprenden al principio de tener una profesora, pero eso es solo al principio.

Julieta Laorga
Shihan 15º Dan Bujinkan Dôjô

Carta del Sôke

 

Imagen perteneciente a la Noda Embu.

 

El pasado agosto recibí (Jorge Conejo) una carta del Sôke Hatsumi Sensei. En ella, además de la propia carta, había un artículo en japonés del Sôke. Esta es su traducción:

KISAMA

Nací en el año 1931 y en el año siguiente se estrenó la película KOKUSIMUSÔ. Se veía la recesión de aquella época como el fondo social. Se trata de una película del maestro de armas KAMIIZUMI ISENOKAMI y el maestro falso gana al auténtico ISENOKAMI.

Nos esta pasando otra vez la recesión desde el año 2001 y de nuevo se ha hecho KOKUSIMUSÔ y se emitió en TV. Esta nueva satiriza a los guerreros al estilo Moliére. Eiichi Kusumoto es el investigador histórico de esta pelicula y yo con él fui investigador de SHINOBI NO MONO.

El conocido médico japonés Dr. Hinohara dice que el tiempo y la vida están en sólida unión y lo revelan los videos y DVDs.

Viajé una vez desde New Cleveland hasta New México de USA. Hubo un Taikai en New Cleveland y me recibió el budôka Isenokami. El tenia una magulladura en la cara y se tapaba un ojo con un Hachimaki, me dijo avergonzado que había recibido un golpe en el entrenamiento. En el local estaban tiradas las armas, palos, etc. con descuido. Un tuerto me dio la mano y dijo que había perdido un ojo cuando entrenaba con un cuchillo. Había un enano con aspecto macabro entrenándose solo y me llamó la atención porque nadie se acercaba a él.

Como me dio lástima, me acerqué a el y le cogí. Entonces todo el mundo se fijaba en nosotros porque este hombre estaba en la lista negra de una revista de luchalibre y era muy conocido como un hombre brutal.

Le cogí y miré su cara. Parecía que le saltaba las lágrimas, pero pronto me miró y me sonrió. ¡Era un buen chico!

Su vida era muy dura. La gente le marginaba como enano extranjero. Las circunstancias le decidieron a vivir fortificadamente e hizo un viaje largo y peliagudo.

A mi no me gustan los BU- YÛ- DEN (cuentos de héroes). Me gustan mas BU-YÛ-DEN de YÛ de amigo o YÛ de divertirse libre porque son mas agradables para contar y no hacen sufrir a nadie al oírlos.

¿Por qué les gusta combatir a los hombres? Aunque ven sangre, quieren seguir combatiendo. Ahora pienso que quizá el derramar sangre es una muestra de estar vivo y nuestra vida nos lo pide de vez en cuando. O ¿Será una cosa fisiológica como la menstruación de mujeres?

¿Seran los fenómenos de guerra la regla de brujas o de diosas?

Espero que las brujas y diosas viejas pierdan ya la regla y que llegue la paz al mundo.

Masaaki Hatsumi
Sôke Bujinkan Dôjô

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