Archive | noviembre 2010

Tai Kai impartidos por Hatsumi Sensei en España

 

Tai Kai Valencia 1995

 

Desde el año 1986 hasta el año 2003 Hatsumi Sensei viajó por todo el mundo impartiendo sus enseñanzas. Durante esa época sólo se llamaba Tai Kai a estas reuniones de entrenamiento dirigidas por el Sôke; en la actualidad se utiliza esta terminología en numerosos seminarios de Bujinkan pero que no cuentan con la participación del Sôke.

Desde el año 2003 la única manera de poder entrenar directamente bajo las enseñanzas del Sôke Hatsumi Sensei es viajando a Japón.

 

Tai Kai Madrid 1993

 

Lo que muchos practicantes pueden desconocer es que España es uno de los países Europeos, junto a Inglaterra, donde más Tai Kai impartidos por Hatsumi Sensei se han realizado. Y la Bujinkan de Alicante ha tenido la suerte de estar en todos ellos.

 

Tai Kai Murcia 1990

 

Esta es una lista de ellos (todos impartidos por el Sôke Masaaki Hatsumi):

  1. Tai Kai Torremolinos 1990 (Primer Tai Kai en España)
    Organizador: Ruy de Mendoza
  2. Tai Kai Murcia 1990
    Organizadores: J. Moren y Lucas
  3. Tai Kai Islas Canarias 1991
    Organizador: P. Fleitas
  4. Tai Kai Torremolinos 1991
    Organizador: Ruy de Mendoza
  5. Tai Kai Torremolinos 1992
    Organizador: Ruy de Mendoza
  6. Tai Kai Islas Canarias 1992
    Organizador: P. Fleitas
  7. Tai Kai Barcelona 1992
    Organizadores: J. Miralles y Dorina T.
  8. Tai Kai Huelva 1993
    Organizador: Andrés Ponce, con la inestimable ayuda del Isidoro López de Larrínzar
  9. Tai Kai Madrid 1993
    Organizador: Jesús Eguía
  10. Tai Kai Valencia 1995
    Organizador: J. Giner
  11. Tai Kai Alicante 1996
    Organizadores: José María Conejo y Julieta Laorga
  12. Tai Kai Barcelona 1997
    Organizador: Paco Roldan
  13. Tai Kai Madrid 2001
    Organizador: Jesús Eguía

Publicidad Tai Kai Alicante 1996

Domingo de Entrenamiento

Aquí tenéis las fotografías del entrenamiento del pasado domingo 17 de octubre.

Vodpod videos no longer available.

 

El respeto

Con estas palabras pretendo mostrar mi visión sobre el entrenamiento que se desarrolla en el Dôjô de mis Senseis José María Conejo y Julieta Laorga.

Desde mis comienzos y debido a la distancia geográfica que nos separaba, pues para entrenar tenía que desplazarme más de 70 km, tuve el privilegio de entrenar directamente con José María Sensei y os puedo asegurar que no son muchos los maestros que hacen una clase especial sólo para un alumno. Aún hoy, 15 años después, las ocasiones en que puedo desplazarme hasta Elche tienen para mí la consideración de realizar un entrenamiento específico. Verdaderamente, me siento muy apreciado.

En estas clases, más que entrenar físicamente, ejercitábamos directamente la idea del movimiento. Así, poco a poco, he ido conociendo el sentimiento de la Bujinkan.

Recuerdo que, en los primeros entrenamientos, recibí un listado con las normas que se establecían en su Dôjô y, entre ellas, la primera hablaba del respeto hacía uno mismo y hacia los demás. De esta manera, pude entender que el verdadero camino del Budô no consistía exclusivamente en la enseñanza de técnicas físicas (patadas, puñetazos, luxaciones, etc.), sino que, además, teníamos que comprender y asimilar una serie de valores y principios que ayudaran a controlar el gran poder que se le otorga a una persona cuando aprende Artes Marciales.

Las enseñanzas de nuestro Sôke Hatsumi Sensei nos dicen que un verdadero guerrero se mide por la pureza de su corazón (kokoro). Por esto me gustaría hablaros del Respeto, esa gran virtud que no deberíamos olvidar como seres humanos y sobre todo como Budokas.

Habitualmente utilizamos la palabra respeto muy a la ligera, sin ser conscientes de su verdadero significado. Este término procede del latín (respectus, respicere) y significa acción de volver a mirar, mostrar atención o consideración. Más concretamente expresa la capacidad de considerar, es decir, tener en cuenta a las personas, cosas, circunstancias, situaciones, leyes, etc.

Para aplicar realmente el respeto es necesario comenzar a observar más allá de lo que percibimos a simple vista (respicere, acción de volver a mirar). Es fundamental aprender a mirar con atención, llevar a cabo una visión consciente de lo que se mira. Todo cuanto existe, por el mero hecho de existir, es merecedor de ser respetado: las personas, los animales, la naturaleza, las circunstancias, etc.

Después de una profunda reflexión, me di cuenta que el respeto es lo que nos permite conectar con todo lo que nos rodea y que, a partir de éste, surgen otras virtudes. ¿Cómo puede existir amistad si no tengo en cuenta a esa persona? ¿Cómo puede haber amor entre dos personas que no se tienen consideración? ¿Cómo puedo cuidar la naturaleza si no la tengo en cuenta? ¿Cómo puedo llevarme bien con mis compañeros de trabajo si no tengo en cuenta sus opiniones pensando que no están a nuestra altura? ¿Cómo puedo ser justo con los demás si no los tengo en consideración? ¿Cómo puedo tener paciencia si no tengo en consideración determinadas circunstancias? Como podemos deducir, el respeto es la tierra necesaria para que virtudes como la justicia, la paciencia, el saber disfrutar, puedan crecer.

Igualmente, podemos deducir que el respeto es la base para la aceptación de los demás. Esto quiere decir que aceptamos que los demás sientan, piensen y actúen, de una manera diferente a la nuestra, estando o no de acuerdo con ella. Precisamente, el respeto surge como posibilidad desde la diferencia de gustos y opiniones.

El verdadero respeto se debe aplicar a uno mismo y a los demás y cuando realmente se ha interiorizado formando parte de nuestra vida, es como un germen que crece día a día en nuestro interior. Si nos damos cuenta, en la vida diaria, la mayoría de los problemas que ocurren son pequeñas faltas de respeto, de consideración o de no tener en cuenta los actos u opiniones de los demás.

La necesidad de ser tenidos en cuenta y de formar parte del mundo que nos rodea es consustancial con la naturaleza de las personas y el respeto nace para cubrir esa necesidad. Cuando nos sentimos considerados, cuando somos tenidos en cuenta nos sentimos plenos porque se está cubriendo esa necesidad.

Cuando se pierde la virtud del respeto, no se es consciente de “quién eres y de dónde vienes”. Muchas veces se nos olvidan nuestros orígenes y las personas que nos ayudaron en el pasado. Es decir, ya no se tienen en consideración estos aspectos. Como practicantes de la Bujinkan debemos una veneración (máximo respeto) a las enseñanzas de Hatsumi Sensei. Para nosotros esas enseñanzas tienen que convertirse en un tesoro en nuestro corazón. Y aunque forma parte de nuestro entrenamiento el conocer otros sistemas o estilos de Artes Marciales, siempre será como complemento a nuestras enseñanzas. En el momento que dediquemos más tiempo a otras Artes Marciales o nos hagamos alumnos de otros Senseis, le estaremos faltando al respeto al nuestro y a las enseñanzas del Sôke Hatsumi Sensei.

Hatsumi Sensei habla de Magokoro diciendo que esta palabra en japonés significa tener consideración, no engañar a nadie, servir de todo corazón al que lo necesite, proteger algo o alguien asociándolo con lo correcto y con lo bueno. Así mismo, piensa que es la existencia de Makoto (verdad, sinceridad) fidelidad en el alma y en el corazón, es decir, las raíces de una persona de honor.

En definitiva, comprender el significado del término respeto implica ser más conscientes de nosotros mismos y de nuestro entorno. El respeto es un valor, un compromiso individual y colectivo, que debe ser promovido mediante el ejemplo.

No quisiera terminar este artículo sin recomendar la lectura del excelente libro de Julieta Sensei que se llama “Caminando hacia la luz”. Hatsumi Sensei, después de leerlo dijo: Es un magnífico libro, las frases que están escritas bellamente con tu corazón de oro conmoverán a mucha gente y le harán sentir la dicha de vivir.

Manuel Barceló.
Shidoshi 5º Dan.
Alcantarilla (Murcia)

 

A %d blogueros les gusta esto: