Archive | marzo 2011

Comunicado del Shihan Ricardo González desde Japón

El Shihan Ricardo González, que se encuentra en Japón en estos momentos, nos ha pedido que difundamos la siguiente información sobre el estado actual de Bujinkan en Japón después de la catástrofe. Dejo aquí un extracto, el enlace al texto completo está al final de este post.

El Soke esta muy bien y dando clases, el emite la energia y espiritu de un tigre con el corazon y mente de un Ninja…

Nagato Shihan me comento que era conciente de que habian personas generando rumores falsos en Facebook y otras redes sociales. Dichos rumores hablan de que no hay clases en el Hombum de que el y Hatsumi Sensei habian marchado de Japon y otras cuantas sandeces mas….

Para leer el comunicado completo (con foto) podéis acceder a través de este enlace:

Comunicado completo

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Terremoto en Japón

Gracias a la información que nos manda nuestro amigo el Shihan Ricardo González desde Japón, sabemos que Hatsumi Sensei se encuentra perfectamente, así como el resto de Shihanes y demás practicantes que se encuentran en Japón en estos momentos.  Hace pocas horas que ha asistido a la clase del sôke y se encuentra en un estado de forma sensacional. También nos ha comentado que las zonas de Tokyo y Noda no se encuentran muy afectadas por el seísmo.

Bujinkan Alicante se solidariza con el pueblo japonés y con todos los practicantes de Bujinkan que se encuentran en Japón.

Deseamos una pronta recuperación del país.

Domingo de entrenamiento en el Hombu Dôjô

Con este post simplemente pretendo acercar el día a día de un viaje de entrenamiento a Japón, de la manera en que nosotros los realizamos, para todos aquellos que todavía no han podido hacerlo.
Hay que tener en cuenta que hoy en día la única forma de poder disfrutar de las enseñanzas de Hatsumi Sensei en persona es viajando a Japón. Aunque disponemos actualmente de gran cantidad de DvD’s y libros del Sôke, nada se puede comparar al asistir a una de sus clases personalmente.

Vista desde la ventana de mi habitación.

Comenzamos el día levantándonos temprano, es un día de doble sesión de entrenamiento matutino. Sobre las siete de la mañana bajamos de nuestras habitaciones para desayunar y tomar fuerzas. Normalmente nos alojamos en la ciudad de Koshigaya, a unos 15 km de Noda, donde se encuentra el Hombu Dôjô. Un poco antes de las ocho de la mañana nos dirigimos hacia la parada de autobús. Al principio son difíciles de identificar, ya que son unos simples postes (a veces bastante descuidados) en medio de la acera, con los horarios del transporte totalmente en japonés. El autobús cuesta unos 400 yenes por trayecto, es algo más caro que el tren pero mucho más cómodo desde nuestro alojamiento. El precio del billete de autobús no es fijo, va aumentando según el número de paradas que recorras. Cuanto más lejos vas más pagas; pero no se paga como en España, antes de subir al vehículo, sino que se hace en el momento en el que vas a bajar. Cuando subes se recoge un ticket con un número y cuando bajas tienes que comprobar en un panel que hay en el interior del autobús el precio que has de pagar, según el número de tu ticket. El dinero se deposita en un máquina que lo cuenta automáticamente, mientras que el conductor comprueba que introduces el importe correspondiente.

Después de veinte minutos de viaje llegamos a Noda. Bajamos del autobús, que nos deja justo al lado del templo de Atago y nos dirigimos a pie hacia el Dôjô. Cruzamos las vías del tren de la estación de Atago y caminamos junto a todas las bicicletas que los japoneses dejan aparcadas en los caminos cercanos a la estación, normalmente sin candado o seguro alguno (Japón es un país muy seguro). Un poco antes de las nueve llegamos al Dôjô, hoy tememos entrenamiento con Nagato Shihan (instructor japonés 15º Dan) de 9:00 a 10:45h. y a continuación entrenamiento con el Sôke de 11:00 a 13:00h. El interior del Hombu está lleno de practicantes de una gran variedad de nacionalidades esperando el comienzo de la clase. Los entrenamientos, normalmente, se pagan antes de su comienzo; cada uno de ellos de manera individual, no existen abonos o mensualidades (o no al menos para los extranjeros que vamos a pasar unas semanas).

 

En el Hombu Dôjô junto a la chaqueta de Takamatsu Sensei.

El Hombu Dôjô carece de vestuarios. Como su nombre indica es un Dôjô, no un gimnasio, vamos a practicar Budô. Cuenta con un pequeño espacio a la entrada para dejar el calzado y poder cambiarte de ropa. Además cuenta con un aseo y una pequeña cocina, donde normalmente se prepara te durante los descansos.

Poco antes de las nueve llega el Shihan Nagato y comienza la clase. Normalmente saca a algún instructor que haya llegado recientemente a Japón para que comience enseñando una técnica y todo el mundo la practique. Después de dejar unos breves minutos para que la gente la entrene, comienza a realizar henka (variaciones) a partir de la técnica mostrada por el instructor “invitado”. Y normalmente a ese instructor al que le ha pedido que enseñe, es al que utiliza como uke en la sesión de entrenamiento. Esto lo puedo decir en primera persona, porque alguna vez me a tocado a mí.

Junto al Shihan Nagato

A mitad de la clase se suele realizar una pequeña parada para descansar, beber, ir al servicio, etc. Durante esa pausa, preparan te para el Shihan y también para aquel que lo desee. Una vez se reanuda el entrenamiento ya seguimos hasta el final.

Una vez finalizada la clase de Nagato Shihan, nos disponemos a tomar un respiro para la clase del Sôke. A los practicantes que ya estábamos se nos unen los que vienen directamente a la clase del Sôke, más otros altos grados japoneses que también asisten a la misma. En pocos minutos el número de participantes aumenta de forma notable. El Hombu Dôjô no es un lugar muy grande y normalmente en las clases de Hatsumi Sensei hay como mínimo 50 personas, por lo que el espacio para movernos en ocasiones es muy reducido; pero esto también es parte del entrenamiento, adaptarse a todas las distancias y condiciones.

Falta poco para comenzar la clase, el Sôke aparece en el Hombu, entra y se dirige a una pequeña habitación privada donde se cambia de ropa. Poco antes, algunos alumnos japoneses (a veces algún occidental) preparan las velas del altar principal para el saludo. Sensei pasa y nos disponemos a saludar.

Una vez hemos saludado, Sensei suele dirigir unas palabras hacia los alumnos. Para que todos podamos entender lo que el Sôke está explicando hay varias personas (generalmente anglosajones) que viven y entrenan en Japón que se encargan de traducir al inglés todo lo que se dice, de forma simultánea para todo el mundo. Así que sabiendo algo de inglés ya nos enteramos un poco de lo que dice Sensei.

Junto al Sôke después de un entrenamiento.

Comienza la clase y Sensei empieza a fluir. Ver al Sôke en movimiento es impresionante; parece que no hace nada, sin esfuerzo, pero uke acaba en el suelo quejándose de dolor y sin poder moverse. Es todo muy natural y fluido. Se siente una sensación muy diferente a la de ver un DvD donde se muestran técnicas. Sensei siempre está en la distancia correcta para moverse y controlando varios puntos al mismo tiempo. Los movimientos son tan sutiles que a veces parece que no se ha movido del sitio.
Durante la clase tratamos de realizar lo que acaba de explicar el Sôke, pero la sensación cuando tenemos que realizarlo nosotros es que somos mucho más torpes. Algo en apariencia sencillo no lo es. Hay que tener en cuenta que Hatsumi Sensei dice que el enseña para 15º Dan, por lo que sus clases son complejas de asimilar. Por ello lo importante es, como el sôke repite muchas veces, captar el sentimiento, no tratar de copiar como un robot. Y dejar que pase el tiempo para asimilar toda la información recibida.

Creo que es importante no darse un empacho de conocimientos y dejar al cuerpo y a la mente un tiempo para asimilarlos.

A mitad de clase Sensei hace un descanso. Muchas veces en ese descanso le preparan todos los utensilios para pintar. Para el que no lo sepa Sensei también es pintor. Normalmente la gente hace cola para que Sensei les dibuje algo (ya hablé un poco de esto en otro post). A veces después de dibujar durante un rato retoma la clase y otras se sienta un rato para hablar. Esto que a simple vista puede parecer que no es entrenamiento, en realidad es una parte muy importante del mismo, el KUDEN, la transmisión oral.

Al retomar la clase Sensei continua mostrando henka, fluyendo con el oponente. Cuando se acerca la hora de terminar el entrenamiento el Sôke pregunta si hay algún practicante que se vaya a presentar a la prueba del Sakki Test (prueba necesaria para pasar a 5º Dan). Si hay alguna persona dispuesta, mientras que se desarrolla la prueba de Go Dan Test permanecemos todos en seiza. Al finalizar saludamos y concluye el entrenamiento.

Son cerca de las dos y cuarto de la tarde y después de una larga mañana de entrenamiento, recogemos y nos dirigimos hacia algún restaurante cercano para comer, descansar, reflexionar y hacer un poco de turismo.

 

Mi hermano Javier y yo cenando con Hatsumi Sensei Sôke.

En ocasiones, después del entrenamiento, hemos tenido el privilegio (y la suerte) de que el Sôke nos invite personalmente a comer o ver algún DvD de Bujinkan en el centro que dispone cerca de su oficina de Noda, pero eso ya lo contaré más detenidamente otro día.

Esto es más o menos como es para nosotros un día de entrenamiento en Japón, que no tiene porque ser igual para todos los practicantes de Bujinkan que viajan allí.

Jorge Conejo
Shihan 10º Dan
Bujinkan Dôjô

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