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En compromiso en la Bujinkan

Estimados compañeros, me gustaría mostraros mi visión sobre un tema tan importante en la Bujinkan como es el compromiso.

Si buscamos en el diccionario la palabra compromiso, observamos que deriva del término latino “Compromissum” y hace referencia a una obligación contraída o a una palabra dada.

En mi opinión, el compromiso en la Bujinkan es mucho más flexible y libre, pues yo no lo consideraría una obligación, sino más bien, una responsabilidad moral de cumplir con las enseñanzas. Más concretamente es una actitud responsable de estar en disposición de aportar nuestro máximo interés en seguir un camino.

Ser miembro de la Bujinkan, además de la expedición del correspondiente carnet acreditativo de Japón, implica un compromiso con el Sôke y un compromiso con uno mismo, y aunque el Sôke no te vaya a exigir nunca nada, repito, es uno mismo, el que tiene que hacerse responsable de su compromiso.

Podríamos asimilar el compromiso con la Bujinkan con el compromiso de fidelidad que adquirimos cuando nos casamos, en ambos casos se utiliza un símbolo de compromiso, en un caso se pone un anillo y en otro, un grado.

Sinceramente pienso, que lo mismo que somos fieles a nuestra pareja y no la engañamos, igualmente debemos ser fieles a nuestro arte. Y como dice el Sôke, si no consideras la Bujinkan como un tesoro para tu corazón es mejor que la abandones, y no pasa nada, libremente puedes romper el compromiso y nadie te va a exigir nada.

El compromiso tiene, entre otros componentes, la voluntad, la motivación y finalmente la acción de lo comprometido. Es evidente que la acción de comprometerse no debe tomarse a la ligera, requiere meditar diversos aspectos, y sólo cuando los alumnos van entiendo las enseñanzas de la Bujinkan es cuando se van comprometiendo. Por ello, entiendo que los instructores, además de predicar con el ejemplo, son los que deben esforzarse por transmitir correctamente las enseñanzas haciéndolas más atractivas, creando el ambiente necesario para que se produzca la motivación del alumno y con consecuencia se producirá el compromiso. En definitiva, este seria un proceso de ayuda en la acción de comprometerse.

Por otra parte, no es normal exigir a los nuevos estudiantes un compromiso, aunque sí, ilusión, voluntad por aprender y de aplicar los conocimientos a su vida diaria. Además acordar un tiempo semanal de práctica.

Es cierto que el compromiso puede tener sus altibajos dependiendo de las épocas y las circunstancias. Pero personalmente creo, que no se puede entender realmente la resistencia y perseverancia del término Nin, sin un verdadero compromiso en el tiempo. También es cierto que cada uno decide el nivel en el que se involucra, pero evidentemente a mayor grado en la Bujinkan deber haber un mayor nivel de implicación.

Una forma de demostrar el compromiso es promocionando la Bujinkan, pero siempre siendo conscientes de que el objetivo es promocionar la bujinkan, no utilizar la Bujinkan, exclusivamente, para promocionarse uno mismo.

Otro buen ejemplo de compromiso, es seguir entrenando aunque las circunstancias personales no sean favorables. Recordad que el Sôke con una grave enfermad seguía entrenando cada día.

A propósito de este tema, me gustaría poneros el ejemplo de compromiso de mis senseis. Para mí la Familia Conejo-Laorga, formada por José María, Julieta y sus hijos Jorge y Javier, es un claro ejemplo del compromiso en la Bujinkan y quisiera aprovechar este escrito para realizar un breve repaso de su historia, aunque no voy a contar sus orígenes en la Bujinkan, pues esta cuestión ya quedó claramente explicada en el artículo que escribió el Shihan Antonio Segura el 26 de febrero de 2010 en este mismo blog.

Esta familia, pionera en la introducción de la Bujinkan, puso mucho esfuerzo, mucho tiempo y mucha ilusión para aprender unos conocimientos de los que posteriormente muchos otros nos hemos beneficiado. Ellos llevaban muchos años practicando otros artes marciales y el día que conocieron al Sôke se dieron cuenta de que esa persona era la que siempre habían estado buscando. A partir de ese momento, abandonaron la práctica de otros artes marciales para dedicarse íntegramente a las enseñanzas del Sôke. Esto es una verdadera muestra de compromiso y fidelidad.

Esto nos lleva a la conclusión de que cuando uno está verdaderamente convencido de lo que hace, de lo que siente, no necesita buscar más porque verdaderamente su arte lo satisface. Si después de tener 9 tradiciones para estudiar necesitas estudiar otros artes marciales, creo que la Bujinkan no la consideras un tesoro para tu corazón, seas el grado que seas.

Lejos de la influencia de la opinión de los demás, y bajo la directa supervisión de Hatsumi Sensei, han seguido entrenando y aunque mucha gente los daba por desaparecidos, es el Sôke quien reclama su protagonismo por su compromiso, condecorándolos recientemente, con dos galardones muy importantes, como son el premio al mejor Taikai de la historia de la Bujinkan celebrado en el año 1996 en Alicante y el galardón Bufu Ikkan por su trayectoria y compromiso con la Bujinkan.

Para mí, esta serie de reconocimientos confirman que su camino ha sido el correcto y que efectivamente el contacto con el Sôke es y sigue siendo muy directo.

Ya sabemos lo importante que es la familia para Hatsumi Sensei y desde el primer momento han sido muchos los gestos de afecto que ha realizado a esta familia. Incluso, un día durante la celebración de TaiKai 1996 de Alicante, el Sôke, junto a su esposa visitó la casa de la familia, que se encuentra en Elche.

Sus hijos Jorge y Javier, son dos jóvenes instructores con un futuro muy prometedor en la Bujinkan y a su corta edad, ya se están ganando una gran reputación. El recibimiento tan especial que les hace el Sôke cuando viajan a Japón, llevándolos a su propia casa o invitándolos a un restaurante, dice mucho del inmenso cariño que les tiene.

La circunstancia de que José María Conejo y Julieta sean de la misma familia no impide, que cada uno, como alto grado tenga su propia forma de transmitir la Bujinkan, y aunque tengan seguidores y detractores, lo que realmente les caracteriza es que son verdaderamente coherentes y consecuentes con las enseñanzas que transmiten. El hecho de mantener un dôjô, donde ellos personalmente no se llevan beneficios económicos, permite realizar una transmisión de corazón a corazón, libre de muchos condicionamientos.

No me gustaría acabar este artículo sin mostraros algunas de las enseñanzas que, durante años de entrenamiento, la familia Conejo-Laorga nos ha transmitido mediante su ejemplo:

  • Vivir el verdadero Budô sin que te importen las opiniones de los demás.

  • Nos ha ayudado mucho a reflejar el entrenamiento en nuestra vida diaria.

  • Butoku. Han llevado una vida marcada por el compromiso con el Budô, siguiendo una serie de virtudes.

  • Han sido un ejemplo de generosidad, siempre ayudando a los demás, incluso en ocasiones acogiéndolos en su propia casa.

  • Compromiso. (Dakyô) con esa actitud responsable para cumplir con las enseñanzas del Sôke.

  • Lealtad (Chuu) fidelidad al compromiso de defender, en todo momento, lo que creemos y en quién creemos. La lealtad en este sentido está relacionada con el termino (Nin), pues la lealtad debe perseverar en el tiempo. Personalmente creo, que en este caso podríamos definirlo con más certeza como (Chuugi) que sería lealtad y devoción hacia la persona del Sôke.

  • Respeto (Rei) siempre han venerado (respeto máximo) al Sôke y han respetado sus enseñanzas, igualmente siempre han mostrado mucha atención y consideración hacia sus alumnos.

  • Sinceridad (Makoto). Sinceridad, honestidad en todas sus acciones. Sus palabras y acciones siempre han sido un reflejo de sus pensamientos.

  • Responsabilidad. El compromiso lleva aparejada una responsabilidad

En definitiva, la idea del compromiso es muy particular y el nivel de implicación y las acciones que el mismo conlleva pueden ser diferentes según la persona, pero lo que sí debe estar claro, es que a mayor grado en la Bujinkan debe haber mayor grado de compromiso. Pues, el nivel de nuestro compromiso dice mucho de nuestra madurez marcial y personal. Y como consecuencia, cuando alguien no es responsable de sus actos y compromisos dejamos de confiar en él, pues en definitiva, no es consecuente con lo que predica y practica.

Tomar el compromiso como una actitud responsable nos hará comprender un poco más el verdadero sentimiento de la Bujinkan.

Manuel Barceló Orenes

Shidôshi Bujinkan

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